Jorge David Santana Erazo, también conocido como «el Chulla» por ser el único activista intersex de Ecuador, lleva en paradero desconocido desde el día 27 de agosto, después de finalizar el proyecto de radio en el que trabaja desde hace algún tiempo con el colectivo Sentimos Diverso. Fue visto por última vez el martes 28 por la mañana, momento a partir del cual no ha vuelto a haber noticias suyas, ni por sus amigos, ni por su familia, ni a través de redes sociales o por cualquier otro medio.

Jorge, de 34 años y carpintero de profesión, es residente en Quito (Ecuador) y realiza una intensa labor en el campo del activismo LGTBI, especialmente en lo referido a transgenerismo e intersexualidad, habiendo aparecido en diversos medios de comunicación: radio, prensa y televisión. Una de las consecuencias de la lucha por la visibilización de las personas intersex es la de hacerse él mismo visible y públicamente reconocible, lo cual le convierte en una persona propicia de cara a ser víctima de un crimen de odio por razón de canon corporal, identidad de género u orientación sexual.

A veces, especialmente en épocas en que desde los medios de comunicación y la clase política arrecian los comentarios transfóbicos que tratan de presentar a la personas trans como personas viciosas que nos aprovechamos de los fondos del Estado para costear nuestros vicios a costa de las pensiones de los ancianos, o la atención médica a niños, prestaciones tales como dentistas o gafas, etc… Cuando salgo a la calle me pregunto si no me encontraré con alguna persona que, harta ya de los abusos de los que cree ser víctima, me ataque con algún arma, y yo no me pueda defender. ¿Fue eso lo que le ocurrió a Jorge?

El lunes pasado lo vi conectado al chat de Gmail, pensé en saludarle un momento, a ver como estaba, pero iba con prisa y pensé que ya podría hablar con él otro día que estuviese más desliado. Todavía espero poder hacerlo, volver a chatear con él, o hacer una llamadita por Skype y sorprendernos de lo cambiados que nos vamos encontrando desde que nos vimos en persona por última vez, hace dos años, allá en Quito.

Si eres quieres colaborar en su búsqueda, difunde esta noticia y el afiche que dejo a continuación, por todos los medios a tu alcance. Si vives en Ecuador, imprime el afiche y pégalo por donde vives. Generalmente las personas desaparecidas, reaparecen lejos del lugar donde fueron vistas por última vez. Si crees que puedes colaborar de cualquier otra forma, o tienes cualquier información que pueda ser útil (como, por ejemplo noticias suyas posteriores al lunes, 27 de agosto), ponte en contacto con el teléfono 098621845 o escribe a la dirección [email protected] ¡Toda ayuda o información es necesaria!