Pablo Vergara Pérez
Un blog que no se actualiza mucho
Mi libro
Género fluido: aprendiendo a vivir de otra forma
Este libro es una historia real que no te dejará indiferente. Es la recopilación, honesta, íntima y emocionante, del diario personal que comencé a escribir cuando me reconocí a mí mismo como hombre trans. No es una historia de sufrimiento, sino de victoria y felicidad. También es el relato de un viaje interior de ida y vuelta que me llevó a recorrer miles de kilómetros alrededor del mundo, mientras aprendía a vivir de otra forma.
Sobre mí.
Nacido en Barcelona y criado en Motril, una pequeña ciudad en la costa de Granada, a los 28 años salí del armario como hombre trans. Ese fue el inicio de un increíble viaje que me llevó desde una vida confortable de clase media a convertirme en uno de los activistas trans* más radicales e influyentes del Estado Español.
En estos años he conocido a cientos de personas que me han acompañado a través de miles de kilómetros, y he vivido experiencias que me han transformado más de lo que nunca hubiera podido imaginar. Recientemente he publicado mi primer libro, Género fluido: aprendiendo a vivir de otra forma en el que cuento toda la historia.
Ahora quiero invitarte a que tú también compartas este viaje conmigo.
¿Quieres saber más?
Últimas entradas del blog
Ser normal vs. ser extraordinario.
Ser normal es un objetivo tan legítimo como cualquier otro. Hay personas que aspiran a ser muy ricas, otros aspiran a ser muy sabios, otros a ayudar a los demás, hay quien quiere encontrar el amor perfecto, o quién desea llegar a convertirse en una referencia dentro...
Conmovido, sorprendido, preocupado y entusiasmado.
El lunes pasado tuve noticias de algunos amigos de los que hacía tiempo que no sabía nada. Estuve hablando con Erika (una chica de 18 años recién cumplidos, sobre la que ya escribí una entrada hace algún tiempo). Erika siempre me provoca una cierta ternura. Me da la...
El hábito sí hace al monje.
Uno de los momentos que recuerdo con más cariño fue la primera vez que me puse una prenda masculina. En aquel momento, no tenía las cosas nada claras. No sabía si sería capaz de renunciar a las cosas que tenía que renunciar, o si me atrevería a exponerme a la mirada...