Pablo Vergara Pérez

Un blog que no se actualiza mucho

Mi libro

Género fluido: aprendiendo a vivir de otra forma

Este libro es una historia real que no te dejará indiferente. Es la recopilación, honesta, íntima y emocionante, del diario personal que comencé a escribir cuando me reconocí a mí mismo como hombre trans. No es una historia de sufrimiento, sino de victoria y felicidad. También es el relato de un viaje interior de ida y vuelta que me llevó a recorrer miles de kilómetros alrededor del mundo, mientras aprendía a vivir de otra forma.

Sigue leyendo para saber más…

Sobre mí.

Nacido en Barcelona y criado en Motril, una pequeña ciudad en la costa de Granada, a los 28 años salí del armario como hombre trans. Ese fue el inicio de un increíble viaje que me llevó desde una vida confortable de clase media a convertirme en uno de los activistas trans* más radicales e influyentes del Estado Español.

En estos años he conocido a cientos de personas que me han acompañado a través de miles de kilómetros, y he vivido experiencias que me han transformado más de lo que nunca hubiera podido imaginar. Recientemente he publicado mi primer libro, Género fluido: aprendiendo a vivir de otra forma en el que cuento toda la historia.

Ahora quiero invitarte a que tú también compartas este viaje conmigo.

¿Quieres saber más?

Sigue leyendo…

Últimas entradas del blog

Las comidas ecuatorianas

Desde que llegué a Ecuador estoy descubriendo una ámplia gama de alimentos y de formas de cocinar dichos alimentos. No sé si lo comenté ya anteriormente, pero cuando entro en la cocina y abro la despensa o la nevera, no sé qué son la mitad de las cosas, cómo se...

leer más

Bienvenida

Mi primer día en Ecuador resultó un tanto confuso. En la casa vivimos varias personas, y yo he sido el último en llegar, así que no sé donde está nada, ni donde guardar nada, ni quién hace qué. Desconozco también el funcionamiento de casi todo, desde el calentador...

leer más

Cruzando el charco.

Decidí irme el miércoles a Madrid, aprovechando que un amigo me dejaba quedarme en su casa. La otra opción era coger el autocar Granada-Madrid de madrugada, y no era algo que me hiciese mucha ilusión. Aproveché el tiempo extra en Madrid para ver a otros dos amigos más...

leer más